De lo bruto a lo precioso
El estuche de la Édition Millésime combina materiales brutos y delicados en un contraste sorprendente que sublima el brillo de la pieza que protege. Como una obra de arte, encuentra refugio en una caja inspirada en las que Baccarat ha utilizado desde la década de 1950 para transportar sus candelabros y creaciones más deslumbrantes por todo el mundo. Como un guiño a esta herencia, los símbolos dibujados en la madera se han conservado, acompañados de un nuevo diseño: la silueta gráfica y estilizada de la Édition Millésime. El pino original da paso al abeto, una madera elegida por su ligereza, suavidad y la finura de su grano. Totalmente realizado a mano en Francia por ocho artesanos, este cofre, diseñado para resistir el paso del tiempo, requiere más de ocho horas de minucioso trabajo. Cada ejemplar está numerado individualmente, afirmando el carácter único y auténtico de su pieza.
En el interior, lo precioso se revela. Totalmente revestido de piel de becerro blanco, vestido con espejos biselados que capturan y difunden la luz, el estuche prolonga la belleza del gesto hasta en los más mínimos detalles. Un cajón discreto alberga los accesorios, así como una base luminosa que transforma el conjunto en una auténtica escultura de luz. Fabricado en metal con efecto de zinc, se hace eco de los emblemáticos cabujones de la Maison, inspirados en los tejados de París. Cuando se enciende, la base hace vibrar el cristal con una nueva intensidad. La pureza de las líneas se revela, el rojo se vuelve incandescente. Una magia luminosa que trasciende el material y exalta cada faceta. Recargable, la base tiene una autonomía de ocho horas.